sábado, 19 de junio de 2010

Historicidad y Arte Precolombino: Caso San Agustín

Las maneras en las que históricamente nos hemos acercado a la obra de arte nos permiten conocer y reconocer los discursos que se han generado en torno a ella. Si bien es cierto que una obra de arte responde a las circunstancias históricas de su contexto, la forma en que accedemos a ella no sólo nos permite entender esas circunstancias, sino, a su vez, nos acerca a la manera en que entendemos la relación del pasado con el presente vivido.
Ahora bien, al hablar de épocas históricas del arte, específicamente en el contexto colombiano hablamos, por ejemplo, de arte precolombino o prehispánico, arte colonial, etc. Pero si nos preguntamos por la historicidad del arte ¿se puede hablar de historicidad en el arte precolombino colombiano? o ¿podríamos afirmar que existen obras de arte en la época precolombina colombiana? y en el caso de poder afirmar lo anteriormente mencionado ¿qué condiciones de producción nos permiten reconocer la obra de arte en la época precolombina colombiana?
Para poder responder en alguna forma a las preguntas anteriormente mencionadas tomaré como punto de partida la definición de historicidad y está en términos de Arnold Hauser. Para él “las obras de arte son únicas desde el punto de histórico, a saber, vinculadas a una época concreta, sin que se agoten en el proceso histórico ni se puedan aclarar suficientemente por medio de su génesis o superar en el curso de la evolución o marginar de una vez por todas. Las obras de arte son inconmensurables e irrepetibles y, por oposición a la periodicidad de los fenómenos naturales, su historicidad se evidencia en su irrepetibilidad… Por todo ello no se puede ignorar que cada obra de arte muestra huellas manifiestas de su tiempo y lleva en sí el carácter único, irrepetible e inconfundible de una constelación histórica; cada obra de arte representa un escalón determinado de la evolución estilística, de los adelantos técnicos y de la sensibilidad ante lo material y lo espiritual. La obra de arte describe seres y relaciones humanas en situaciones únicas, que no se volverán a producir, y se dirige a individuos que juzgan estas descripciones desde un punto de vista histórico y una posición social especial.” En concordancia con lo anterior se puede decir que una obra de arte nace como reflexión de unas circunstancias históricas especificas y es en ello en donde radica que esta sea irrepetible, también por ello su influencia es atemporal, ya que nos habla del pasado y su interpretación en el presente.
La segunda parte de las preguntas anteriormente enunciadas es el asunto del arte precolombino, este entendido como las manifestaciones estéticas que se generaron en las culturas indígenas antes de la llegada de los españoles; para ello tomo como ejemplo las esculturas de la cultura de San Agustín. Los vestigios de esta cultura, “ubicados en las estribaciones del Macizo Colombiano y bañado por las aguas de los ríos Magdalena, Sombrerillos y Naranjos, declarado por la UNESCO como Patrimonio Histórico y Cultural de la Humanidad en 1.995, es uno de los más importantes sitios arqueológicos del continente. El sitio era un centro ceremonial dónde los habitantes enterraron a sus muertos y pusieron las estatuas al lado de las tumbas, en las cuales aquellos remotos pueblos expresaron su pensamiento religioso, íntimamente vinculado a sus actividades cotidianas” . En términos modernos y contemporáneos podemos decir que estas estatuas fueron realizadas bajo ciertos procesos artísticos y al observarlas podemos decir que se caracterizan por su manejo del volumen, del diseño y del espacio, además en concordancia con Hauser cuando afirma que la obra de arte es una manifestación de su tiempo incluyendo dentro de esto las manifestaciones religiosas culturales y políticas, creo, si se podría afirmar que al menos las esculturas de San Agustín tienen las condiciones de producción que nos permiten reconocer la historicidad de la obra de arte. Pero otro asunto importante que cabe considerar es que el lenguaje de lo artístico también nace bajo las condiciones de un contexto histórico y en este caso no hay evidencia de que para esta cultura existiese la palabra arte o al menos un término similar de lo que nosotros consideramos arte, es por ello que, aunque si nos hablan del pasado de esta cultura y lo podemos relacionar con nuestro presente vivido, no podríamos decir que son en realidad obras de arte aunque si cumplen con ciertos cánones estéticos, pero ello sólo lo vemos desde nuestra contemporaneidad y en el momento que estas esculturas y las demás manifestaciones de lo que llamamos arte precolombino, no partieron de una reflexión sobre el arte y la experiencia estética, sino que son la manera en que estas culturas elaboraban a partir de su fe y de sus rituales, para esa época no eran obras de arte, para nosotros sí lo son, en tanto que nos dejan entender como estos personajes se relacionaban con su sensibilidad y como para ellos su fe hacia que tuvieran ciertas experiencias estéticas. Creo, en base a todo lo anteriormente mencionado, que en la contemporaneidad si se puede hablar de la obra de arte precolombina y por tanto de la historicidad de la misma.

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